¡BASTA YA!

                                                PARAGUAYO SOY

                                                               POEMARIO
 

por

 

 ALAIN SAINT-SAËNS

 

(INSTITUTO DE ALTOS ESTUDIOS ESTRATÉGICOS)

                                                               (PARAGUAY)

 

                                                                 164 páginas 
                                                                 ISBN: 978-1-937030-44-0

                                                                                                    

 

“¡BASTA YA! PARAGUAYO SOY”

UN PUÑADO DE TIERRA ROJA EN EL CORAZÓN

 

          El vasto corpus literario del escritor Alain Saint-Saëns (poesía, novela, ensayo, teatro, reseñas literarias), dan una muestra certera y acabada de su honda labor misional con la palabra, compromiso con la sociedad y el mundo, sentido de pertenencia a la tierra que lo cobija y lo siente suya, el Paraguay. Lo hace desde su más acendrado sentimiento, con la desbordante creatividad de su espíritu que lo guía y alienta con la intensidad de una fe, asumiendo la humanidad, pasión y dación a la palabra. Su poiesis se convierte en proclama y manifiesto de amor a la tierra que lo une afectivamente; su esposa paraguaya, sus dos hijos, sus cátedras universitarias, los libros que ha publicado, además de toda la dinámica y activa labor docente e intelectual que desarrolla en nuestro medio, le confiere esa distinción y reconocimiento de formar parte de esta heroica, generosa y sufrida nación guaraní.

          Nacido en Burdeos, Francia, pero paraguayo por sentimiento y adopción, arraigado y afincado a esta tierra por lazos indisolubles de consanguinidad, identidad, costumbres y tradiciones, adopta nuestro ethos, desafiando  todo prejuicio social, al chauvinismo sin sentido, a lo que despectivamente se designa a extranjerismo, para decirnos con hondo sentir raigal y de pertenencia:  “¡Basta ya! Paraguayo soy”, título que da pie a su obra y que constituye un homenaje de un poeta a sus amigos, como bien declara en el texto de introducción de su obra “Amistades más allá de la muerte”. Él siente al igual que su amado poeta granadino Federico García Lorca, cuando este dice “¿Y si la muerte es la muerte. Qué será de los poetas y de las cosas dormidas que ya nadie las recuerda”?

Ya en el primer poema del libro declara con firmeza y clamor: “Esposa y familia mías, Jorge, Luisito y Matías/De Julieta Romeo Ríos/Todos de la Patria hijos/nuevos lazos compusieron/Paraguayo si me pusieron”. El poeta asume patria, ciudadanía, humanidad y conciencia crítica, en nombre de esos Mártires de Acosta Ñú y el Marzo Paraguayo. Dos acontecimientos trágicos y sangrientos, dos historias que lo conmueven hondamente y que constituyen para él una declaración de principios y de causa, ser paraguayo por lazos filiales y por su rica historia jalonada de homéricas hazañas. Escribió dos libros sobre estos temas: una novela, Hijos de la Patria, sobre Acosta Ñu, y una obra de teatro, Romeo y Julieta en el Marzo Paraguayo, sobre la tragedia de marzo de 1999. Como bien reflexiona el recordado escritor italiano Italo Calvino, acerca de la cuestión ético-poética, “esa tensión entre individuo, historia y naturaleza que se emplea como hilo conductor para seleccionar y ordenar nuestro árbol genealógico literario, siguen siéndonos válidos, incluso en medio del escenario de este silencioso cataclismo”.

          El culto a la amistad siempre está omnipresente en sus poemas. Representa para él una vía para transitar ese puente que enlaza sentimientos, distancias, añoranzas y recuerdos; que atesora lo más genuino del espíritu que transciende la condición humana, y que lleva a los más puros y  bellos estados del alma. Alain Saint -Saëns celebra la amistad que se transluce en sentidos poemas dedicados a dos entrañables amigos, los excelsos bardos paraguayos, Rubén Bareiro Saguier  y Emilio Pérez Chávez, a quienes los evoca y canta en dos logrados poemas: “El Perseo de Villeta” y “Sembrador de Estrellas”. Dos poetas admirados que transcienden con la palabra esencial en el tiempo, para convertirse en personajes de leyenda por su vida y obra. Saint-Saëns conoció a ambos escritores y los recuerda afectivamente con estos versos de estatura legendaria: “¡Mira, Rubén/quién galopa ya!/relincha preciado, ufano que lo silben, Pegaso alado/¡tu fiel Mbyja!”.

          En “Sembrador de Estrellas”, señala el paso por la vida del rapsoda Emilio Pérez Chávez, distinguido, alto y corpulento, culto y bonachón, quien deleitaba y deslumbraba, haciendo gala de conocimiento y erudición en cenáculos artísticos y literarios. “El poeta su pluma ha tenido/del tribunal la hora ha venido/Hugo, Píndaro, Hérib Cervera, Saint-John Perse, Villón, Navarra/gritan, admirativos todos: ¡Izad las velas Emilio, y a sembrar las estrellas!”.

         Por otro lado, se advierte en sus poemas logradas imágenes y metáforas, de sutiles trazos que dan un vuelo neorromántico de honda inspiración, como el dedicado al artista plástico Arius Romero, quien retrata en un cuadro a su pequeño hijo fallecido Darient, y que el poeta recrea magistralmente en estos versos, con un sentido e inspirado vuelo lírico “rubendariano”. “En la soledad oscura de su taller/ de un feliz y cariñoso ayer/el maestro tristeza y añoranza muele/por pigmentos y colores tuerto/Tanto resquemor le duele/que azula un cielo muerto/. O en aquella estrofa galana, con una melodía digna del tañido de Orfeo: “Poeta de la ciudad del amanecer/hacer en tus versos vigor pertenecer/escuchar la canción del árbol sin frutos/para que el viento sople usufructos”.

          Otra arista configuradora en su poemario, es lo ecológico, abordado desde la resistencia activa de la palabra, con motivo de la alarmante y despiadada deforestación que sufren la región oriental y occidental del país: “Hubo un tiempo seguramente/corría el agua transparente/pájaros en árboles cantaban/niños en los bosques jugaban/Paraguay hoy es desfigurado/Mañana será desertizado”. El drama social que genera la cíclica crecida del río y que afecta a los bañados de Asunción, lo siente, sufre y expresa de manera crítica, doliente y satírica a la vez. ¡Si, señor Presidente, mucho barro! ¡Perdoná patas guarras del perro,/Del niño enfermo, nariz y dedos sucios/Humedad, agua fría y vientos recios!/ Vez próxima, ¡Vení sin corbata, más relajado!/En el bañado bajo crecida, ¡Todo está mojado! El humor y la mordaz ironía no están ausentes en sus textos, tal como se refleja en este breve poema: “Gotas de agua/¿Dónde está mi paraguas?/Humor frío/ya se acerca el río/Y tú, ¿de qué te ríes, mojada hasta los pies”.

          La dimensión épica de la conciencia social y política en su poesía lo conjuga y exterioriza como un deber y derecho ético del ser y hacer. Su crítica constructiva la ejerce como hombre libre, con un compromiso de responsabilidad hacia el país, la sociedad a la que se debe y de la cual forma parte. Al respecto, el poeta, ensayista y crítico literario, perteneciente al 27 español, Guillermo de Torre, en su ensayo “De lo Estético a lo Ético”, manifiesta que “quienes pasan por alto la ética inherente a los medios estéticos y morales se definen como simples propagandistas y se descalifican también no sólo artística, sino moralmente. Quienes respetando, afirman su absoluta ligazón con los fines, afirman parejamente su dignidad moral y se hallan en situación de lograr las obras más valederas”.

          Los hijos para el poeta, padre de familia, son celebración de vida, manifestación del espíritu festivo, de fe, sueños y esperanzas que se proyectan en el horizonte azul de su cosmovisión creadora. Es motivo de alegría, cuando uno de sus pequeños, amante de los dinosaurios, descubre en la calle un huevo emergido de entre el barro, que fue arrastrado hasta el frente de su casa, debido a la crecida del río. El huevo, símbolo de nacimiento, de ternura, inocencia, es poetizado aquí con la más tierna ensoñación y dulzura. Asimismo el padre entra en un estado de melancolía por ese tiempo de felicidad y juegos que culminan, para retornar a sus labores: “Dulce felicidad, tres semanas con vos/Hoy es Dino mío, triste tiempo del adiós/¡Evitá yacaré malo, anaconda pérfida!/Del mar no te acerques/tiburón feroz/¡Subí el río hacia verdes campos de arroz!/ Ojalá volviera con la próxima crecida”.

          El ser es para él indivisible, pues como cita el filósofo norteamericano Ralph Waldo Emerson en su obra “El hombre y el mundo”: “El alma sólo conoce el alma. El tejido de los acontecimientos es el velo flotante con que se cubre”. Para Saint- Saëns, el poeta debe ser íntegro, dotado no solamente de palabras, sino de dignidad moral en su actuar. La “indivisibilidad del ser” debe distinguirse siempre en sus acciones ante la vida. El hombre-poeta forma un ente único e espiritual. Y esa entidad ética del “yo poético” lo trasluce en un sentido poema dedicado a Federico García Lorca, a quien refiere con todo el sentir de su estro en “Mariposa de Sangre”: “Moriste de noche, niño desafiante/al alba te levantaste, triunfante/ de guitarra gitana toque airoso/ en tu honor un flamenco virtuoso”. En el poema “El Ángel Caído”, hace alusión al laureado poeta chileno Pablo Neruda, quien tuvo una hija llamada Malva Marina, nacida con una deformidad física, a la que el vate trasandino ocultó. Si bien rescata la calidad de su poesía, crítica su falta de ética y humanidad. “Del Premio Nóbel fuiste muy digno/De hija más bien padre indigno/Por ti hombre, ni consideración”.

          El tiempo, la finitud de la existencia humana, no angustia al poeta, pues encuentra en el flujo de los instantes un sentido de transcendencia con lo absoluto, un sentimiento de plenitud dimensional. La poesía constituye para él una afirmación y acto de fe que rejuvenece y purifica el espíritu, como este fragmento de tinte místico.  “Y sin Dios también toca la musa/quizá critique sólo mis rimas/Se olvide de faltas aspérrimas/Santo ser, no con cornamusa/Pero ángel de ti, con trompeta/aún si seré poeta.” La esencialidad de su sentido y vasto poemario se traduce en los afectos, a esos seres que hacen al hondo significado de la amistad, y que el autor hace un verdadero culto. Son sus versos a manera de reconocimiento y gratitud, para nunca olvidarlos. El sentimiento amical desinteresado lo demuestra con palabras que salen del fondo de su alma, de todas aquellas personas que forman parte de su mundo vivencial, que los homenajea, revaloriza y da veraz testimonio a través de su fecunda labor creativa. A los amigos, él los celebra con todo el candor de su pluma, en el poema “Amistad otoñal”, transmitiendo con la vibración del aedo, su encontrado sitio en el mundo.

          El poeta debe asumir la poesía como verdad, como expresión consecuente para ser auténtico, decía el recordado poeta José Luis Appleyard. En su profesión de fe, Saint-Saëns asume su condición de escritor, con amor, esfuerzo y renunciamiento, con esa autenticidad que lleva consigo todo verdadero creador. Como bien expresa en “Aún seré poeta”: “Jubilado aburrido/en un sillón embutido/callejero sin trabajo/perro con espumarajo/De tu venida profeta/Aún seré poeta”.

          Geografía, coraje y amistad, ejerce un potente eje vertebrador en su visión poética, que lo va enhebrando a lo largo de su obra con un profundo sentido de arraigo que lo palpita y exterioriza desde las primeras líneas. Su mundo constelado de naranjales ardientes,  palmares nativos, la agreste campiña, familia, hijos, amigos, representan para él una realidad tangible, sensible y a la vez emotiva. “Pinta tu aldea y serás universal”, es una de las célebres frases del egregio escritor ruso León Tolstoi. Alain Saint-Saëns, siendo francés, siente un devocional amor y arraigo al Paraguay. Él pinta sus costumbres, valores y riquezas culturales, su heroísmo, dación y generosidad, retratando en sus poesías, novelas, teatro y ensayos, a esta bella y sufrida tierra guaraní, con la pasión ferviente de su inquieta pluma.  En el libro de ensayo “Situación de la Poesía” de los filósofos franceses, Jacques y Raissa Maritain, manifiesta que hay un conocimiento poético del mundo, pero no es para conocer el mundo, sino para revelarse obscuramente a sí mismo y fecundar en sus fuentes espirituales al sujeto creador.  Alain Saint-Saëns se reconoce y se revela a sí mismo en el valor sagrado de la palabra, y lo ejerce con una devoción conciliar, llevando consigo adonde vaya, al igual que el gran poeta Hérib Campos Cervera, ¡un puñado de tierra roja en el corazón!                              

                                                                   Alberto Manuel Sisa

                                                Poeta y Crítico Literario

 

 

 

Alain Saint-Saëns is a poet, a playwright, a novelist, a literary critic, and a translator. He recently published three major academic studies, Luis Ruffinelli, eximio teatralizador, 1889-1973 (2018);  El trébol de cuatro hojas. Poetas paraguayos (2017); and Paladín de la libertad. Juan Manuel Marcos poeta (2017); (Paladin de la liberté. Juan Manuel Marcos poète. French version, 2015).

As a playwright, he recently authored, The Wagon (2018); Artigas (2017); Soledad. Vida y muerte de una poeta (2016); Romeo y Julieta en el Marzo Paraguayo (2016); The Jump (2015);  Pecados de mi pueblo (2013); and, Ordeal at the Superdome (2010). Ña Celestina. Asunción madre indigna (forthcoming in 2018). He is finishing El dilema (forthcoming in 2019); Homocidio (forthcoming in 2019); and, Una noche en Valladolid (forthcoming in 2019) sobre el encuentro entre Miguel de Cervantes y William Shakespeare.

His books of poetry are: Cantos paraguayos. Poemas de libertad (2009); France, terre lointaine. Poèmes de l'errance (2011); Curuguaty. Poema lírico (El Lector Editorial, 2012); Infancias bajos los lapachos (Criterio Ediciones, 2014), recently translated into English by North American poet Tracy K. Lewis, Childhood Under Lapacho Trees (2018); El Banquete de Tonatiuh. Poema lírico (2015); Un coin de France. Le Lycée International Marcel Pagnol (2016); A Bahia de todas as gaivotas (forthcoming in 2018); y Juan Pablo II peregrino de las almas (diciembre de 2018). He co-edited with Uruguayan poet Wilson Javier Cardozo, Poesía de los países de Guay (2018).

     His published novels are Hijos de la Patria (2015); and Dos viudas y un huracán (2016).

     He translated recently from Spanish to French, L'hiver de Gunter by Juan Manuel Marcos (2011); Ignominies. Poèmes et Psaumes by Renée Ferrer (2017); Cupidité by Maribel Barreto (2018); and Poésie Complète by Rubén Bareiro Saguier (forthcoming, 2019); from Portuguese to Spanish, Un río en los ojos, by Aleilton Fonseca (2013); from Portuguese to French, Sesmarie, by Myriam Fraga (forthcoming, 2019); from English to French, Loin, très loin de la maison de ma mère by Barbara Mujica (2005); and from French to Spanish, El hombre de todos los silencios, by Ezza Agha Malak (forthcoming, 2019).

 

Alain Saint-Saëns is a Corresponding Member

 of the Academy of Letters,

Bahia, Brazil.

 

                                                                                                                                                                                   

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